LONDRES.- Madonna cumplió ayer 52 años y, para celebrarlo, decidió regalarse a sí misma 160.000 euros que usó en cirugías plásticas y estéticas. Por eso, su aspecto no parece ser obra de la naturaleza, sino del bisturí.
Además pagó una fiesta en un selecto y privado club londinense en compañía de sus seres queridos.
Según publicaron varios medios europeos, la cantante comenzó los festejos de su cumpleaños en un local de moda de Londres junto a su novio brasileño, Jesús Luz.
"Europa Press" sostiene que la pareja, que hace unos meses superó una crisis, estuvo acompañada en todo momento de la hija de la cantante, Lourdes. Los tres juntos acudieron al Schoredicht House donde Madonna lució su figura con un elegante vestido gris satén y un bolso con un original cierre en forma de crucifijo, motivo que también llevaba discretamente colgado al cuello. La fiesta comenzó cerca de las nueve de la noche en un comedor privado. Poco antes de las 23, Madonna y sus invitados se trasladaron hasta la azotea, que cuenta con una piscina. La fiesta se prolongó hasta las cuatro de la madrugada y no faltaron vieiras, calamares, cangrejos y huevos de codorniz. En cuanto a las bebidas, triunfó el champagne. (Especial)
Además pagó una fiesta en un selecto y privado club londinense en compañía de sus seres queridos.
Según publicaron varios medios europeos, la cantante comenzó los festejos de su cumpleaños en un local de moda de Londres junto a su novio brasileño, Jesús Luz.
"Europa Press" sostiene que la pareja, que hace unos meses superó una crisis, estuvo acompañada en todo momento de la hija de la cantante, Lourdes. Los tres juntos acudieron al Schoredicht House donde Madonna lució su figura con un elegante vestido gris satén y un bolso con un original cierre en forma de crucifijo, motivo que también llevaba discretamente colgado al cuello. La fiesta comenzó cerca de las nueve de la noche en un comedor privado. Poco antes de las 23, Madonna y sus invitados se trasladaron hasta la azotea, que cuenta con una piscina. La fiesta se prolongó hasta las cuatro de la madrugada y no faltaron vieiras, calamares, cangrejos y huevos de codorniz. En cuanto a las bebidas, triunfó el champagne. (Especial)